La rinoplastia es una cirugía en la que se modifica la forma de la nariz. El motivo de la rinoplastia puede ser cambiar la apariencia de la nariz, mejorar la respiración o ambos.
La parte superior de la estructura de la nariz está formada por hueso. La parte inferior es cartílago. La rinoplastia puede modificar el hueso, el cartílago, la piel o todo esto. Habla con el cirujano sobre si la rinoplastia es adecuada para ti y lo que puede lograr.
Al planificar el procedimiento, se consideran tus otros rasgos faciales, la piel de la nariz y lo que te gustaría cambiar. Si eres candidato para la rinoplastia, el cirujano elaborará un plan personalizado para ti.
Por qué se realiza
La rinoplastia puede cambiar el tamaño, la forma o las proporciones de la nariz. Puede hacerse para reparar problemas causados por una lesión, corregir un defecto congénito o mejorar ciertas dificultades respiratorias.
Cómo te preparas
Antes de programar una rinoplastia, te reunirás con un cirujano. Hablarán sobre los temas que determinan si la cirugía tendrá buenos resultados. Por lo general, la reunión incluye lo siguiente:
- Tus antecedentes médicos. La pregunta más importante será por qué quieres someterte a la cirugía y cuáles son tus objetivos. También responderás preguntas sobre tu historial médico, que incluyen antecedentes sobre obstrucciones nasales, cirugías y los medicamentos que tomas.
- Examen físico. El proveedor de atención médica hará un examen físico. Revisarán tus características faciales y el interior y exterior de la nariz.
El examen físico ayuda a determinar qué cambios deben hacerse y muestra cómo tus características físicas, por ejemplo, el grosor de la piel o la longitud del cartílago en el extremo de la nariz, pueden afectar los resultados. El examen físico también es importante para determinar cómo la rinoplastia afectará la respiración.
- Fotografías. Se tomarán fotografías de la nariz desde diferentes ángulos. El cirujano puede usar un programa de computadora para modificar las fotografías y mostrarte qué tipos de resultados son posibles. Estas fotografías se usan para las vistas previas y posteriores y como referencia durante la cirugía. Lo más importante es que las fotografías permiten hablar específicamente sobre los objetivos de la cirugía.
- Una conversación sobre tus expectativas. Habla sobre los motivos por los que te someterás a la cirugía y tus expectativas. El cirujano puede revisar contigo qué se puede y qué no se puede lograr con una rinoplastia y cuáles podrían ser los resultados. Es normal que te sientas inseguro al hablar de tu apariencia, pero es importante que seas sincero con el cirujano acerca de tus deseos y objetivos para la cirugía.
Es fundamental observar las proporciones generales del rostro y el perfil antes de someterse a una rinoplastia. Si tienes un mentón pequeño, el cirujano puede hablar contigo sobre una cirugía para aumentar su tamaño. Esto se debe a que un mentón pequeño puede dar la sensación de que la nariz es más grande. No es imprescindible someterse a una cirugía de mentón, pero puede ayudar a equilibrar el perfil facial.
Una vez que se programe la cirugía, busca a alguien que te lleve a tu casa después del procedimiento si la cirugía es ambulatoria.
Durante los primeros días posteriores a la anestesia, podrías olvidar cosas, tener tiempos de reacción más lentos y puede afectarte el juicio. Busca a un miembro de tu familia o un amigo para que te acompañe durante una o dos noches y te ayude con el cuidado personal mientras te recuperas de la cirugía.



